lunes, 19 de marzo de 2007

ODIOSA


............................................................... A veces no entiendo que pretendes

A veces no se si es si o es no.

No se, creo que vas a acabar volviendome loca.

Te pido que piques una cebolla y al momento me veo envuelta en una discusion que ni se de donde viene ni a donde va.

Me siento tan impotente, no me quieres hablar, no me miras a penas, ni siquiera me pones un puto cafe con leche por la mañana. Para un dia de fiesta que hay y con esta cagada. Maldita la hora a la que me levante. Maldito el momento en que los puñeteros petardos sonaron esta mañana. Ojala no me huviese despertado. Seguro estaria mejor durmiendo en esa cama donde ahora estas tu, sin dejarme que me acerque ni un milimetro a ti.

Y aunque no entiendo nada sigo aqui. No se por cuanto tiempo mas, pero aun estoy aqui.

Siento que esto se muere mientras tu me dices que en este momento ya no te importa nada. ¿En este momento?¿y dentro de un par de horas?¿y mañana? ¿que pretendes de mi? ¿que mal te he hecho ahora? y no me contestas. Te quedas fija en el portatil.

No se, resultas tan odiosa en estos momentos, me es tan facil pensar que no deberia amarte nunca mas, que deberia marcharme de tu lado y no volver jamas. Pero no puedo, me cuesta tanto estar sin ti. Y te amo y te odio a la vez, y deseo que me abraces pero tambien que te largues. Y deseo que esto se acabe, de una manera u otra, pero que esto se acabe

jueves, 8 de marzo de 2007

mas cosas viejas



...............................................Nadie es capaz de arrancarme este dolor del pecho.
Me siento desvanecer, pero no tengo fuerzas suficientes para tirarme al suelo y quedarme sin aliento... es una sensación tan extraña que parece increíble, es un dolor tan fuerte que me oprime que no me deja respirar que me hacer sentir inhumana, sin embargo la gente dice que esto es lo que nos hace ser humanos, la capacidad de sentir y de que estos sentimientos sean malos y te hagan sufrir. Estas cosas no debería ser así, nadie debería sufrir. Pero cuando algo esta tan arraigado a tus entrañas, cuando sientes algo forma parte de tu ser, algo que es en ti más que un brazo o que una pierna, es algo más interno, casi, no se, como un riñón, un pulmón, algo de tus adentros que consideras vital, su perdida es tan, tan dolorosa que parece un sufrimiento que te va a conducir a la muerte, y lo hace. Aunque no a la muerte física, no te lleva al cementerio. Pero si que te mata algo por dentro, algo que nunca vuelve a vivir. Una vez has sufrido la castración de ese trozo que amarrabas a ti tan fuertemente, nunca vuelves a apegarte a algo de esa misma manera, por que es entonces cuando te percatas de que en realidad no era tuyo, no formaba parte de ti, eras tu la que se amarró tan fuertemente a él que acabó creyendo que te pertenecía.
Y así va pasando el tiempo, y el dolor poco a poco se va pasando, pero muy poco a poco, tan despacio que la cicatriz es imperceptible a primera, segunda o infinita vista. Pero está ahí, y cuando más te confías, cuando más crees que te has quedado lisa y tersa y fuerte, más te vas dando cuenta de que no es cierto. Y como superarlo... no lo se. Dímelo tu

miércoles, 7 de marzo de 2007

demasiado y al final nada





Arráncamelo, sácalo de aquí, no puedo soportar más este dolor que me oprime el pecho. Quítamelo de adentro, es tan fuerte que me estrinde lo oídos, no puedo soportarlo más, creo que voy a explotar, pero no acabo de hacerlo.
Te lo estoy suplicando, me arrastro a ti para que metas las manos dentro de mi y me desgarres con las uñas y lo saques de ahí.
Pero te limitas a mirarme atónita, con ojos asustados, como si no te importase que me sienta morir. Me miras y me dices, sin mediar palabra, que no puedes hacer nada más, que esto ya no tiene solución, que estoy muerta.
Y yo me sereno falsamente. No quiero que pienses que soy una loca, así que sin saber de donde saco fuerzas y te pido que te marches. Aunque mis ojos te suplican que te quedes, te ruegan, se arrastran pidiéndote que me abraces, que tus manos entren en mi.
Pero no pareces darte cuenta, te ves tan fría, después de tanto y te ves tan fría.
Que impresión debo haberte dado. Una loca desesperada, pero ya no me importa. Y he dejado de llorar. Pero sigo explotando por dentro, no lo entiendo, el dolor sigue y ya no lloro.Que me queda, no me queda nada. Si fuese valiente moriría de verdad, pero no lo soy, no soy valiente pero si una loca desesperada. Me creo capaz de todo, pero de nada.

COSAS VIEJAS


Y a mi no me quedan fuerzas.
No me quedan fuerzas, lo siento
No puedo seguir ayudándote por que ni siquiera puedo ayudarme a mi misma.
Se que te juré, te prometí que siempre estaría allí cuando me necesitases, pero ahora no tengo ya más energía , me siento decaer a cada instante.Cada segundo me encuentro más débil y creo llegar al límite, pero al final siempre eres tu, siempre estás allí para ser tu, la que más destrozada está la que acabe ayudándome a mi. Me das el último aliento y me vuelves a sacar de este pozo sin fin donde caigo cada día, un día tras otro.

martes, 6 de marzo de 2007

Eso que me dices


Te amo, aunque a veces parezca que no mi vida.
Eres la razon de mi vida, tu olor me recorre por todo mi cuerpo, que te pertenece a ti, al amor de mi vida.
Te voy a echar de menos, no se si lo vy a soportar, espero que si, pero sera duro, muy duro.
TE AMO, TE AMO, MUCHO BESOTES
Pos nada que decir por ahora